quinta-feira, 1 de setembro de 2016

Caminaba como un loco por las calles prisionero de sus pensamientos, de miradas burlonas razones reprochado, paseando por la amargura de las pistas en la empresa eólica en el alma abierta, desigual y desnuda de pie esperanza de cuerpo en el barro. Día, ojos rojos, hambrientos, corazones endurecidos cruzados como espadas, pero la noche en la oscuridad, tendido en la acera todavía era un apasionado de la luna!

Léo Fernandes



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